Presentación > Arte > Barroco >

La pintura barroca en España

     El barroco es para España la época de oro de la pintura. El tema principal es el religioso, ya que España es la campeona de los valores tridentinos. La Iglesia es el gran mecenas de artistas, junto con la Corte, por lo que los temas religiosos dominan sobre todos. Los pintores españoles conocen el arte europeo más que por los viajes porque muchos de los grandes artistas trabajan en algún momento en España. Su técnica preferida es el óleo, aunque utilizan todas. Al igual que en Italia, la pintura se debatirá ente el tenebrismo y el eclecticismo. En el siglo XVIII triunfarán los modelos flamencos más coloristas, aunque no hasta llegar al rococó. Seguirá habiendo dos grandes centros Madrid, por la Corte, y Sevilla, la puerta de América, aunque aparecen centros secundarios como Valladolid, Toledo, Valencia y Badajoz. Distinguiremos tres escuelas: la valenciana, la andaluza y la madrileña.

     La escuela valenciana está muy influida por el tenebrismo de Caravaggio, por el puerto de Valencia entran en España los cuadros italianos destinados a las colecciones reales. Destacan Francisco de Ribalta, que es el primer gran pintor español que acepta los supuestos barrocos de Caravaggio: Cristo abrazando a san Bernardo, San Bruno, San Francisco abrazando al Crucificado, La Sagrada Familia; José de Ribera trabaja en Italia, donde le llaman el SpagnolettoPronunciado /españoleto/. Es uno de los grandes pintores del momento. Al principio sus cuadros son muy tenebristas, pero con el tiempo va aclarando su paleta: San Andrés, Martirio de san Bartolomé, El patizambo, Arquímedes, El sueño de Jacob.

     En la escuela andaluza son frecuentes los temas mitológicos y el de la Inmaculada, por sí sola pone a la pintura española como referente del arte universal. Entre sus pintores destaca Francisco Zurbarán, que es uno de los pintores geniales del periodo. Trabaja fundamentalmente para la Iglesia, por lo que su tema más recurrente son los frailes y las monjas. Trata de conmover desde la sencillez. Es un pintor adicto al tenebrismo, con el que consigue modelados muy plásticos. Tiene cuadros como La Inmaculada Concepción, Bodegón, Santa Catalina, San Hugo en el refectorio de los cartujos, Autorretrato. Alonso Cano es otro de los grandes pintores, ya le hemos visto como arquitecto y escultor. Se forma en Sevilla junto con Velázquez. Utiliza, en sus obras, el tenebrismo, pero rehuye el realismo y opta por el idealismo de la escuela de Bolonia. Pinta: La vida de la Virgen, La anunciación, Virgen con el Niño. Bartolomé Esteban Murillo es otro de los grandes genios de la pintura. Trabaja en Sevilla junto a Zurbarán. Sus composiciones son sencillas, las figuras se recortan en el cielo con fondos vaporosos. Impone el modelo de Virgen con el Niño y de Inmaculada: Niños comiendo sandía, Los niños de la concha, La Inmaculada Concepción, La adoración de los pastores. Juan de Valdés Leal es otro de los grandes pintores del arte barroco. Sus obras se caracterizan por la pasión y el movimiento, el predominio de lo macabro, los colores brillantes y los efectos tenebristas: Tentaciones de san Jerónimo, Las postrimerías. Otros pintores son Juan de Roelas, Francisco Herrera el Viejo y Francisco Pacheco, maestro de Velázquez.

     En la escuela de madrileña trabaja Diego de Silva Rodríguez y Velázquez, que es, probablemente, el pintor más genial de todo el período. Velázquez viaja a Italia y es pintor de la Corte, lo que le libera de la servidumbre del mecenazgo religioso. Recibe la influencia de Rúbens. Hace grandes avances técnicos, como la resolución de la perspectiva aérea. Pinta temas mitológicos, aunque alegóricos, como La fragua de Vulcano, y temas históricos como La rendición de Breda. Retrata a la familia real y a su corte, junto con sus bufones. En estos retratos consigue plasmar toda la profundidad psicológica del personaje. También pinta cuadros de gran complejidad compositiva, como Las hilanderas o Las meninas. Otras obras importantes suyas son los retratos del Papa Inocencio X, Felipe IV cazador, La dama del abanico, El bufón Pablo de Valladolid, y cuadros como La Inmaculada, El Cristo crucificado, La vieja friendo huevos, El aguador de Sevilla, El triunfo de Baco o La venus del espejo. Junto a él trabajan los pintores de la Corte, como fray Juan Sánchez Cotán, Juan Carreño de Miranda: Carlos II,Claudio Coello; La Sagrada Forma, o Juan Bautista Mazo.

Volver


Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Se autoriza el uso con licencia GFDL.
Web recomendada Enciclopedia Libre en Español

Tweet