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El desarrollismo 1960-1975

     Esta es la época de los gobiernos tecnócratas y la de mayor poder del Ópus Dei. Se caracteriza por un gran desarrollo económico y una liberalización de las costumbres gracias al turismo. Pero, también, es la época en la que se plasma una aguda ruptura entre la sociedad real y la sociedad oficial que sigue siendo profundamente reaccionaria.

     En 1966 se aprueba la ley de Prensa. Lo que representa una cierta apertura ideológica al eliminarse la censura previa. En 1967 se aprueba la ley de Libertad Religiosa, con lo que se deja de perseguir a otras confesiones. Y el turismo extranjero trae al país nuevas costumbres. Los emigrantes son, también, una importante fuente de entrada de divisas y de nuevas costumbres.

     En 1962 hay una profunda crisis en el gobierno debido a la huelga de los mineros asturianos. Una huelga provocada por la diferencia de los salarios reales y el espectacular aumento del crecimiento económico que está viviendo el país. Los planes de estabilización se suceden desde 1959, consiguiendo mejores cotas en sus objetivos que las planteadas, gracias a la coyuntura internacional favorable.

     En 1967 se promulga la ley orgánica del Estado, y en 1966 se hace un referéndum para corroborar la continuidad del régimen y apoyar la ley de Sucesiones. Manuel Fraga Iribarne accede al gobierno. Fraga proviene de la Falange, pero de su lado más moderado. Sin embargo, esto supone una creciente pérdida de influencia del Ópus Dei. No obstante, todos son conscientes que la estabilidad del régimen pasa por su capacidad para adaptarse a los nuevos tiempos, e ingresar en la Comunidad Económica Europea.

     En 1968 don Juan Carlos es nombrado príncipe y sucesor de Franco. El Ópus Dei continúa acaparando el poder de los gobiernos tecnócratas, lo que no es del agrado de la Falange. En 1969 estalla el escándalo MATESA en el que están implicados varios miembros del gobierno. Un escándalo alentado por la Falange, y que demuestra que la corrupción continúa siendo la forma habitual de gobernar. Este caso precipita una crisis de gobierno en el que los miembros del Ópus Dei son apartados del poder, pero también son apartados los falangistas que alentaron el caso. Se crea un gobierno con Carrero Blanco como vicepresidente y plenamente monocolor: todos son miembros del Ópus Dei. Es el momento de mayor poder del Ópus.

     Pero a pesar de la apertura económica y social, ideológicamente el régimen continúa siendo cerrado. Hay numerosos presos políticos en las cárceles, y continúa condenándoseles a muerte. En 1970 se lleva a cabo un proceso en Burgos, contra un grupo de etarras acusados del asesinato de guardias civiles. La presión popular e internacional hace tomar a Franco la decisión de concederles el indulto, después de haber sido condenados a muerte. Pero esto no significa nada, en 1975, poco antes de la muerte de Franco y con las mismas presiones, se fusilará a dos miembros de la ETA (Euskadi ta askatasuna; Euskadi y libertad) y a tres del FRAP (Frente Revolucionario Antifascista y Patriótico).

     En 1973 Luis Carrero Blanco asume la Presidencia del Gobierno. Por primera vez desde la guerra civil Franco no es el presidente del Gobierno. Pocos meses más tarde sería asesinado por un comando de la ETA. El asesinato no cambia nada, pero se hace patente el comienzo de un declive del régimen ya en marcha, y que hubiese estallado de todas formas. El nuevo presidente es Carlos Arias Navarro, un hombre de la Falange que comienza a desterrar a los ministros del Ópus Dei. Este es también el inicio de la crisis económica provocada por el aumento de los precios del petróleo. La emigración se detiene y la crisis alcanza rápidamente a España, que no toma ninguna medida para resolverla.

     El régimen se deteriora rápidamente. Aprovechando esta situación Marruecos organiza la marcha verde sobre el Sáhara, que obligará a España a abandonarlo, perdiendo así su última colonia. El 6 de noviembre de 1975 la ONU pide a Hasán II que detenga la marcha verde y se busque una solución pacífica. Franco está agonizando. Se llega al acuerdo de repartir el Sáhara ente Marruecos y Mauritania. España había prometido a los saharauis un referéndum sobre su independencia, pero aún no ha tenido lugar. El 20 de noviembre de 1975 muere Franco y don Juan Carlos le sucede con el título de rey de España con el nombre de Juan Carlos I, y comienza a tomar una serie de medidas para traer la democracia a España. A pesar de los duros del régimen, el búnker, Arias Navarro es apartado de la Presidencia del Gobierno y es nombrado Adolfo Suárez González, otro hombre de la Falange, de su sector moderado, y que recibe el encargo de terminar con el régimen franquista y traer a España un régimen plenamente democrático. Después de muchas maniobras políticas, en las que se van legalizando cada vez más partidos políticos. El 15 de enero de 1976 se hace un referéndum sobre la ley para la Reforma Política, que marca el inicio de las reformas legales con participación popular para transformar el franquismo en democracia. Luego se disuelven las Cortes. El 9 de abril de 1977, Sábado Santo, se legaliza el Partido Comunista, la bestia negra del régimen franquista. El 15 de junio de 1977 se hacen las primeras elecciones libres al Parlamento, con todos los partidos democráticos en liza. Estas nuevas Cortes elaboran una constitución democrática que será aprobada en referéndum el 6 de diciembre de 1978 y que entró en vigor el 30 del mismo mes. El 19 de abril de 1979 se celebran las primeras elecciones municipales, con lo que los usos democráticos entran en la Administración más cercana al ciudadano, son las primeras elecciones celebradas tras la aprobación de la Constitución. El régimen de Franco había terminado.
 

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