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La sociedad andalusí

     El islam sólo reconoce una clase social, la umma o comunidad de creyentes. En la umma, teóricamente, todos los creyentes son iguales, y tienen las mismas obligaciones y derechos. Pero los juristas islámicos hacen una distinción entre libres y esclavos. La esclavitud fue una práctica abundante y duradera, que se ha prolongado hasta nuestros días. En las zonas conquistadas por el islam, donde existía una población con un libro revelado (cristianos y judíos), y se sometían mediante un pacto, estos no formaban parte de la umma. Aunque quedaban protegidos, pertenecían a una sociedad que jurídicamente no existía, sin embargo tendrían sus jueces y conservarían sus ritos. La sociedad andalusí fue muy compleja. Por un lado estaban los hispanovisigodos, ya mezclados con los hispanorromanos, los judíos, los árabes y bereberes, los conversos y, por último, las minorías de esclavos y marginados.

Mudéjares y moriscos

     Si los mozárabes fueros los cristianos que vivieron bajo dominio musulmán, los mudéjares serán los árabes que vivan bajo dominio cristiano. Los mudéjares aparecieron en España tras la conquista de Toledo, en el 1085, aunque se documentan ya en el reino de León. La población mudéjar fue en aumento según iba avanzando la Reconquista. Fueron una población minoritaria y discriminada a la que se les exigía impuestos y se repartían sus tierras entre los nuevos colonos cristianos, pero conservaron sus leyes, jueces y costumbres. Para evitar esta discriminación muchos mudéjares se bautizaron, convirtiéndose en moriscos, pero no evitaron la discriminación contra los cristianos nuevos. A partir de 1492 se llaman moriscos a todos los musulmanes y descendientes de musulmanes.

     Los moriscos continúan con sus tradiciones, o son sospechosos de continuar con ellas. Contra ellos se realizan pogromos, como contra los judíos, aunque no con tanta frecuencia. Si los judíos son expulsados en 1492, los moriscos no se verán obligados a convertirse hasta 1502, y no serán expulsados hasta 1609.

     Los moriscos se levantaran en numerosas ocasiones como: en 1270 en Andalucía, en 1499 en Albaicín, o en 1502 en las Alpujarras.

     Frecuentemente fueron utilizados para explotar el territorio ante la falta de colonos cristianos.

Los mozárabes

     Se llamaron mozárabes a los hispanorromanos e hispanovisigodos cristianos que vivieron bajo la dominación árabe. Los mozárabes conservaron sus riquezas, sus instituciones, su nobleza y su Iglesia. Mantuvieron vigentes sus ritos y sus edificios de culto, aunque no pudieron construir otros nuevos, ni arreglarlos, lo que implicó un progresivo deterioro de las iglesias.

     Aunque se conservaron los ritos, estos sólo se podían celebrar en el interior de las iglesias. El rito más común fue el gótico-isidoriano, o rito mozárabe, que se extendió por toda la península, incluso en los reinos cristianos, hasta que Alfonso VI impuso la liturgia latina.

     Los mozárabes eran un porcentaje elevado de la población, tanto en el campo como en la ciudad, sobre todo durante la época omeya. Luego la población fue disminuyendo, fueron perseguidos y expulsados. Los mozárabes debían pagar tributo a un conde cristiano, el cual pagaba sus impuestos a la jerarquía musulmana. En el campo los mozárabes eran dueños de minifundios de subsistencia, en condiciones similares a la de los pequeños propietarios musulmanes. En las ciudades eran artesanos, burgueses o pertenecían a la nobleza o al clero. En las ciudades no viven, necesariamente, en guetos ni en barrios apartados.

     Los mozárabes utilizaban la lengua latín romance, entre ellos, y el árabe con los musulmanes, era una sociedad bilingüe.

     La resistencia mozárabe a los musulmanes fue, fundamentalmente, pasiva. Nunca estuvieron aislados de los cristianos del norte, existieron múltiples contactos, e influyeron ideológicamente en la marcha de la Reconquista. Cuando la presión sobre ellos se hizo más fuerte optaron por la emigración. La represión más violenta contra ellos tuvo lugar hacia el 1099, con la supremacía almorávide. Después de esto los mozárabes prácticamente desaparecieron de al-Ándalus, ya que huyeron al norte o fueron deportados la Magreb.

Los judíos

     Los judíos fueron una minoría muy influyente en el al-Ándalus, aunque se ignora su número. Su papel social es notablemente destacado. Suelen ser ricos y cultos. Vivieron fundamentalmente en las ciudades, los agricultores judíos debieron ser muy pocos. En las ciudades fueron artesanos y burgueses, y tuvieron las mismas condiciones sociales que los mozárabes. Sin embargo, la discriminación contra ellos debió ser mayor, a pesar de que su grado de islamización fue más profundo. Usaban cotidianamente el árabe para hablar; el hebreo sólo lo empleaban en la liturgia.

     A diferencia de los mozárabes vivieron en barrios apartados: en las juderías. También sufrieron presiones para que se convirtieran o huyeran. Esta represión ya comenzó en la época omeya pero fueron, también, los almorávides los que terminaron con su presencia en al-Ándalus.

Los árabes

     Los árabes fueron la minoría dominante en el al-Ándalus. Fueron los que ocuparon la cúspide de la sociedad andalusí. Los primeros árabes que llegaron a España, los conquistadores y sus descendientes, se diferenciaron de los demás llamándose baladíesLos del país.

     Los árabes se asentaron, fundamentalmente, en las ciudades. La segunda oleada de árabes llegó con los Omeyas, fueron los sirios, que desplazaron, en buena medida, a los baladíes. Estos se instalaron, sobre todo, en las ciudades del sur.

     Ocuparon los rangos y puestos de privilegio durante todo el periodo, incluso en los reinos de taifas. Acapararon las magistraturas, el monopolio de los negocios y los latifundios absentistas. Pero también se adaptaron al país: hablaban árabe y latín romance.

Los bereberes

     Los bereberes fueron la mayoría musulmana de los conquistadores, aunque también eran minoría. Una vez consolidada la conquista trajeron a sus mujeres, y a parte de su tribu del norte de África, para formar clanes.

     Los bereberes se instalaron en las serranías peninsulares. Fueron, principalmente, población rural. Se sentirían explotados, como los demás campesinos, y desplazados de los beneficios de la conquista por los árabes, y durante todo el periodo intentarían asaltar el poder por la fuerza. Algunos de ellos lo conseguirán, cuando se hagan dueños de los reinos de taifas.

     La población bereber crece rápidamente. Constituyen el grueso del ejército omeya profesional.

Los muladíes

     Los muladíes son la mayoría de la población andalusí. Son los conversos cristianos al islam y sus descendientes. Algunos de ellos fueron nobles visigodos que consiguieron medrar en la sociedad andalusí; como los Banú Qasí de Zaragoza.

     En su mayoría son campesinos y siervos de la gleba que fueron sometidos a servidumbre a pesar de ser parte de la umma. Pertenecieron a todas las clases sociales y a todos los oficios, y vivieron tanto en el campo como en la ciudad.

Los eslavos

     Los eslavos fueron la población blanca y rubia de las fronteras septentrionales del Imperio. Eran cautivos de las expediciones piratas y las aceifas del norte. Su consideración social era muy alta, tanto en su condición de esclavos como en la de libertos. Durante la época omeya sólo estuvieron en Córdoba, pero al hundirse el califato se aliaron con los amiríes y se hicieron dueños de algunas taifas, como las de Valencia o Denia, y se islamizaron.

     Las mujeres cautivas, si daban a luz a un hijo varón, pasaban a ser libres, e incluso se convertían en princesas si el hijo era del emir o del califa.

Los esclavos

     Los esclavos, aparte de los cautivos, eran los negros y los renegados o elches. Eran el grupo más bajo de la condición social. Es utilizaron como mano de obra barata, bastaba con su manutención. Nunca actuaron como un grupo social diferenciado.

La jerarquía

     La sociedad islámica, como la cristiana, fue básicamente estamental, de tipo feudal. En la cúspide de la sociedad estaba el malikSemejante a un rey, el califa o el emir, un descendiente del Profeta que estaba por encima de los demás mortales, pero que gobernaba los asuntos terrenales. Era, al mismo tiempo, jefe espiritual y temporal. El califa, es el único con poder para interpretar las leyes establecidas en el Corán.

     El segundo escalón lo constituía la aristocracia funcionarial. En realidad no existía una nobleza como la cristiana, sino que los aristócratas eran la familia real, árabes y los que tenían cargos de importancia concedidos por el califa, el cual los dotaba con rentas y tierras.

     En el tercer escalón estaban los notables, ricos y poderosos, letrados, comerciantes, artesanos, etc. En su mayoría fueron bereberes.

     Por debajo estaba la masa, o pueblo, que era la categoría inferior de los miembros libres de la sociedad islámica. Encuadrados en el pueblo estaban desde los campesinos más pobres, no mejor considerados que los mozárabes pobres, hasta los artesanos con posibles de las ciudades.

     Por su parte los mozárabes tenían su propia jerarquía social interna, muy parecida a la de los reinos cristianos, no completa, porque estaba descabezada. Los nobles cristianos estaban socialmente mejor considerados que la masa islámica. Los judíos también tenían su jerarquía interna, encabezada por los rabinos. Ambas sociedades estaban sometidas al poder califal, e incluso a algún noble árabe.
 

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