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La expansión de la Corona de Aragón: siglos XI al XIII

     A comienzos de siglo XI Navarra y Aragón permanecen unidos en manos de Sancho III Garcés el Mayor (1000-1035). Sancho III logró extender su reino a costa del reino moro de Zaragoza, e incorporó las tierras de Sobrarbe y Ribagorza, es la época de la caída del califato de Córdoba. Almanzor ataca toda la zona en sus razias, como hará con todos los reinos cristianos. A la muerte de Sancho III Garcés el Mayor se divide el reino entre sus hijos. Navarra para García Sánchez IV, Aragón para Ramiro I, Sobrarbe para Gonzalo y Castilla para Fernando I. Con Ramiro I el reino de Aragón comienza su andadura como territorio independiente, en el 1035. Para conservar su independencia Sancho Ramírez V se enfeudará con el papado en el 1068. El avance territorial de los primeros reyes aragoneses es escaso. La Reconquista comienza con Sancho I y Pedro I que conquistan el valle del Cinca. En el 1094 ocupan Huesca, pero el avance más importante lo hizo Alfonso I el Batallador que en 1118 toma Zaragoza y en 1120 Calatayud y Daroca. Pero también intenta unificar sus territorios, y en 1123 sitia Lérida, ya bajo el gobierno del conde de Barcelona Ramón Berenguer III. Mantuvo sus posesiones en Castilla hasta que fueron conquistadas por Alfonso VII de Castilla en 1127. A Alfonso Iel Batallador le sucede en 1134 Ramiro II en Aragón, y García V Ramírez en Navarra, que inicia su historia independiente. Ramiro II hubo de sofocar las rebeliones nobiliarias, que darían lugar al episodio de la campana de Huesca, en 1135. A Ramiro II le sucede en el trono su hija Petronila. En 1137 Petronila se casará con el conde de Barcelona Ramón Berenguer IV, que se convertirá en gobernador de Aragón. Su hijo, Alfonso II se convierte en rey de Aragón y Cataluña formando la Corona de Aragón.

     A comienzos del siglo XI los condados catalanes son una potencia peninsular independiente y consolidada. Después de la aceifa contra Barcelona de Almanzor, en el 985, el conde Borrell II solicitó una tregua a Córdoba, pero esta no dura más que hasta el año 1000, cuando los catalanes comienzan su reconquista y repoblación. El progresivo desmembramiento del Califato favorece las intenciones de los condes de Barcelona. En el 1003 Abd al-MalikAbdelmalik en español tradicional ataca Barcelona, y Ramón Borrell I pide la paz. En el 1010 comienzan las razias catalanas por al-Ándalus. Ese año, el conde de Barcelona, Ramón Borrell III, apoya a MohamedPronunciado con hache aspirada. Muhamad en otras transcripciones II como nuevo califa, pero es restaurado Hisam II. En el año 1015 Ramón Borrell III ataca las fronteras del Ebro y ocupa las tierras hasta el río Gaya. En el 1018 muere Ramón Borrell III y le sucede su hijo, menor de edad, Berenguer Ramón I. El condado entra en crisis y se independizan de Barcelona: Gerona y Vich. Aunque Berenguer Ramón I restaura el condado. El dominio del condado de Barcelona sobre este país es evidente a partir de Ramón Berenguer I el Viejo (1035-1076). Comienza a utilizarse el topónimo Cataluña para referirse a él. Ramón Berenguer I el Viejo impone parias a las taifas limítrofes, como Zaragoza y Lérida, en el año 1038. En el 1052 la unidad de Cataluña permitiría comenzar la Reconquista. Sin embargo, las luchas internas por la sucesión lo impidieron. Será Ramón Berenguer III el Grande (1097-1131) el que amplíe el territorio tanto al sur, como al oeste y el norte. En 1131 es conde de Barcelona Ramón Berenguer IV,  y en 1137 se casa con Petronila, reina de Aragón y se convierte en gobernador de Aragón. Cataluña se transforma en principado. Su hijo, Alfonso II de Aragón, será, en 1162, rey de Aragón y conde de Barcelona, títulos que llevarán en lo sucesivo todos los reyes, creando así la Corona de Aragón.

     La Corona de Aragón no sólo se expande hacia el sur, sino que también lo hace hacia el norte y por el Mediterráneo. Tiene bajo vasallaje a todo el MidiPronunciado /midí/ francés, el Rosellón, la Provenza, Foix y hasta el Langueloc. El dominio de Aragón sobre este país no terminaría hasta la muerte de Pedro II, en 1213. La expansión hacia el Mediterráneo comenzó pronto. En 1149 Ramón Berenguer IV había ocupado Tortosa y Lérida, pero las disputas con Aragón por la expansión por el este le impulsaron a extender sus dominios hacia el sur y el Mediterráneo. Alfonso II conquista Teruel y Albarracín, en 1170 y 1172 respectivamente. El Tratado de Tudillén, en 1151, había limitado sus posibilidades de expansión hacia el sur. Pedro II el Católico (1196-1213) consolidará su territorio, pero no será hasta Jaime I el Conquistador (1213-1276) cuando Aragón tenga su mayor impulso batallador. Entre 1229 y 1235 se conquistan las Baleares y en 1238 Valencia, con lo que prácticamente terminaría su expansión en la península. Ambos reinos se convertirían en centros comerciales claves para la talasocracia que estableció la corona. Pedro III el Grande (1276-1285) conquistará Sicilia en 1282. La expansión por el Mediterráneo continuaría durante todo el siglo XIV.

     La repoblación del valle del Ebro por parte de Cataluña y Aragón tienen rasgos distintos con la castellana, ya que este era un territorio muy poblado; y los naturales eran musulmanes. Todas las ciudades conquistadas tuvieron actas de capitulación en las que se establecía que la población musulmana debía abandonar su recinto amurallado en un plazo de tiempo, aunque conservaban sus propiedades, sus costumbres y su legislación. La mayor diferencia era que el señor feudal pasaba de ser un musulmán a ser un cristiano. La zona conquistada tras la formación de la Corona de Aragón se conocerá como Cataluña la nueva, en donde no se impondrán los malos usos como en Cataluña la vieja, debido a los fueros favorables que se concedían.

    En la expansión por el Mediterráneo tienen un protagonismo singular los almogávares. Los almogávares eran compañías de mercenarios catalanes y aragoneses al servicio de los reyes de Aragón que luchaban a cambio del botín en la frontera musulmana. Cuando se terminó la Reconquista, ante la dificultad de mantener tropas mercenarias sin una guerra, Pedro III les envía a Sicilia para defender al nuevo rey: don Fadrique de Aragón, vasallo suyo. Así, la compañía al mando de Roger de Flor, luchan contra los angevinos en las vísperas sicilianas (30 de marzo de 1282), en la que se expulsa a los angevinos de Sicilia; y también contra el papa. En los años siguientes y junto a otras compañías, como las de Bernardo de Rocafort o Berenger de Enteza, conquistaron el sur de Italia y Grecia (Neopatria) llegando a enfrentarse con Bizancio. Su crueldad mercenaria les granjeó muchos odios, y sus líderes fueron asesinados. En 1309 se les unen tropas turcas y comienza a actuar como una república militar independiente. Esto les valió perder el favor de los reyes aragoneses que en poco tiempo terminarían con estas compañías. 

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