Presentación > Historia > Edad Media > al-Ándalus >

Las terceras taifas: El reino nazarí de Granada

     La derrota almohade en las Navas de Tolosa implicó la caída del Imperio almohade y la formación de taifas en la península. Desde 1212 hasta 1224 los cristianos dejan de lado la conquista del valle del Guadalquivir, por motivos internos, lo que da pie a la formación de nuevos reinos de taifas. Pero en 1225 Fernando III y Jaime I comienzan la conquista del valle del Guadalquivir, y el Levante. En 1262 se ha terminado la Reconquista del valle, pero se consolida un reino musulmán en las montañas de los sistemas bético y penibético. El reino nazarí de Granada será el más largo y estable de la España musulmana.

     Granada había sido una taifa desde sus primeros tiempos. Entre el 1012 y el 1090 estuvo dominada por la dinastía bereber de los Ziríes. El reino de Granada y la dinastía nazarí tiene su origen en la figura de Mohamed ibn Yusuf ibn Nasrí, de origen árabe, que se proclamó Sultán en 1232. Mohamed ibn Yusuf ibn Nasrí fue reconocido como Sultán por las oligarquías de Guadix, Baza, Jaén, Málaga y Almería. En 1234 se declaró vasallo de Córdoba, pero en 1236 Fernando III conquistó Córdoba y Mohamed ibn Yusuf ibn Nasrí se hizo con el poder en Granada. Para ello Mohamed I se enfeudó con Fernando III, en 1236, lo que le garantizaba su independencia. Pero en 1246 Fernando III, para consolidar sus conquistas en el valle de Guadalquivir, conquista Jaén. Mohamed I debe pagar parias, para conseguir paces de 20 años, y reconocer a Fernando III como señor, y así conservar su reino. El reino sobreviviría precariamente, aunque perdiendo territorios, hasta 1492. La monarquía se mantuvo gracias a las concesiones a los cristianos, a la necesidad de estos de consolidar sus conquistas, y a los pactos con los benimerines del Magreb; ya que apelarán a la solidaridad islámica.

     Mohamed I obtuvo su legitimidad al crear en su reino una estructura administrativa sensiblemente igual a la de los Omeyas en Córdoba. Además, tenía una situación geográfica favorable, tanto para la defensa como para establecer relaciones con los cristianos y los árabes del Magreb. Sin embargo, el reino estará siempre superpoblado, lo que traerá, por un lado problemas y por otro una economía suficientemente diversificada.

     La difícil situación de Granada se mantuvo gracias a la habilidad política de sus reyes, desde Mohamed I (1237-1273) hasta Boabdil (1482-1483 y 1486-1492). Los reinados más esplendorosos fueron los de Yusuf I (1333-1354) y Mohamed V (1345-1359). En los que la cultura alcanzaría sus cotas más altas. A partir de estos reyes las luchas dinásticas serían la tónica general del reino. Las disputas hereditarias hacían que la permanencia del reino de Granada dependiera de la voluntad de los reyes de Castilla, y las relaciones de equilibrio con los reyes de Aragón. Granada fue perdiendo territorio paulatinamente. Cuando en 1479 se unan definitivamente las coronas de Castilla y Aragón, y el ideal humanista de la república cristiana y de la recuperación de España se imponga en la península, los días del reino de Granada estarán contados. La conquista de Granada, con Fernando V e Isabel I al frente, comenzó en 1482 y no terminó hasta 1492 debido a las difíciles condiciones geográficas. Fue el fin de la presencia musulmana en la península.
 

Volver
Todo el contenido se distribuye según la GNU Free Documentation License 1.2
Web recomendada Enciclopedia Libre en Español

directNIC Search
Hosted by directNIC.com