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La expansión islámica

     Una de las características de la expansión musulmana es su rapidez, y su persistencia en los países ocupados. Se conquistan vastísimos territorios, con muy pocos medios, que hay que gobernar de una manera diferente a como se gobierna una tribu. Las causas que explican la expansión son confusas, y muy a menudo insuficientes. En principio, los pueblos conquistados por los musulmanes no están obligados a la conversión, aunque deben pagar impuestos. La suya es la imposición de una hegemonía política y económica. Se pude considerar como un intento de la población nómada de controlar territorios más ricos y fértiles.

     En la época de la expansión musulmana se puede observar la decadencia y la desintegración de todos los grandes imperios que rodeaban Arabia, y que mantenían sometida a la zona: Roma, Bizancio y Persia. Además, los pueblos nómadas beduinos asumen una conciencia panarábiga, gracias al islam.

     Las primeras conquistas suponen una afirmación de la soberanía política árabe en la zona. El Estado islámico ofrece estabilidad política a la región y en principio una escasa islamización de las estructuras del poder. Sin embargo, los propietarios de las zonas conquistadas se convertirán al islam muy pronto, ya que ello implica acceder, o conservar, el poder político y económico. Con el tiempo, el Estado se irá haciendo más islámico e intransigente, y se perseguirá a los infieles. Sin embargo, ésta también es la época en la que termina la hegemonía árabe sobre el Estado islámico.

     La estructura tribal de los beduinos y los bereberes, otro pueblo nómada islamizado, llevará a profundos conflictos dentro del islam por la hegemonía del clan y la tribu, dentro de la sociedad; a pesar de la umma y el concepto igualatorio de todos los creyentes. El Estado islámico se desintegrará en múltiples estados de carácter plenamente feudal, al igual que los reinos cristianos.

La conquista de Oriente

     La expansión fuera de Arabia comienza muy pronto, en el califato de Abú Bakr. En el 633 se conquista Iraq. En principio son simples razias dentro de un estado en descomposición, como era el Imperio persa, dominado por la anarquía. Los grupos nómadas que asolaban el país fueron formando una guerrilla que terminó por controlar la zona, con el permiso del califa. Las nuevas conquistas siempre debían estar autorizadas por el califa.

     Las tribus islámicas que se instalaron en el valle del Tigris y el Éufrates verían como la población les facilitaba su labor, ya que ellos ofrecían estabilidad política frente a la anarquía que reinaba en el Imperio sasánida. Los nuevos conquistadores fundarían flamantes ciudades, como Kufa y Basora, en el 638.

     La invasión de Persia comienza en el 640, y en menos de diez años habrá caído el imperio que resistió a las tropas romanas. La arabización del país fue muy rápida, pero, además, ayudó a que las tribus nómadas que formaban el islam se hiciesen sedentarias, sobre todo en la época omeya. Persia perdió su religión zoroástrica y su independencia política, pero no su lengua ni su cultura, que a través del islam se extendería por todo el mundo.

La conquista de Siria, Mesopotamia y Armenia

     Pero el imperio más coherente de la zona es el bizantino. Bizancio logra contener el avance de las tropas musulmanas, aunque pierde territorios. El Imperio se encuentra en graves dificultades económicas, y en plena campaña para reconstruir el Imperio romano.

     El asalto del Impero bizantino se planea en Medina, a petición de la población, y comienza en el 633. La invasión se organiza como una auténtica campaña militar. La conquista de Siria es relativamente fácil, ya que cae en el 640. Desde aquí se organizan aceifas que llegan hasta el Cáucaso. La islamización de la sociedad es más lenta que en Persia, excepto en Armenia, pero el país se controla políticamente. Siria se convierte en una provincia con cierta autonomía, aunque está plenamente arabizada. Son los sirios quienes crean la flota musulmana y quienes apoyarán a los califas omeyas. Moavia hizo de esta zona su base territorial para crear una dinastía y un imperio, por lo que trasladó la capital del califato a Damasco en el 661. La cultura islámica se urbaniza definitivamente, será la civilización urbana de la Edad Media.

Conquista del Occidente: Egipto y el norte de África

     Una vez consolidada Siria, se comienza la conquista de Egipto, que se librará así de la dominación bizantina, que le exigía impuestos muy elevados. La invasión de Egipto comienza en el 642, y apenas ofrece resistencia. En Alejandría se crea la primera flota musulmana, en el 649, que expulsaría del Mediterráneo a los piratas, pondría en jaque a la flota bizantina y aseguraría la navegación por este mar; con lo que se recuperaría el comercio. Esta flota les permitiría continuar la conquista por mar. En el 649 conquistarán Chipre y atacarán las costas mediterráneas del norte.

     La conquista de Egipto planteó algunos problemas al islam. A diferencia de los territorios conquistados hasta entonces, Egipto tenía una raza y una lengua diferente, y totalmente extraña para ellos, además de una historia muy antigua y esplendorosa. Sin embargo, la arabización e islamización de Egipto fue muy rápida y profunda. Aquí se creará un tipo de mezquita que triunfará en todo el mundo islámico. En Egipto se irán asentando distintas tribus que irán llegando en sucesivas oleadas migratorias, durante 200 años.

     En el resto del norte de África la población indígena es también nómada: libios, númidas, bereberes, etc. Pero la resistencia es mayor, aunque sea esporádica e ineficaz. Los musulmanes se hicieron rápidamente con el control económico y político de la región y su civilización se superpuso a la de los bereberes en lengua y cultura. Los bereberes asumen rápidamente la cultura islámica y se convierten en grandes defensores de la Fe, pero no se arabizan. La conquista del norte de África hizo el mundo islámico muy grande y Damasco comenzó a perder contacto con las tierras conquistadas. Se crea el MagrebOccidente cada vez más desvinculado de la capital del califato.

Las conquistas europeas: España, Francia e Italia

     La iniciativa de comenzar la conquista al otro lado del estrecho de Gibraltar no surge en Damasco, sino en el Magreb, por iniciativa del valí Muza y con apoyo de su jefe militar Tarif.

     La invasión de la península ibérica comienza en el 711, durante el cenit de la dinastía omeya, con una expedición de Tarif, ordenada por Muza. La conquista comienza con muy pocos hombres. El reino visigodo se está descomponiendo. El rey don Rodrigo no es aclamado como rey por todos los nobles, y está en plena guerra civil para consolidarse en el poder. Además, el reino visigodo nunca llegó a controlar efectivamente toda la península. La invasión acabó con el Estado y la Corona. La tradición cuenta que los musulmanes fueron llamados por los opositores a Rodrigo para poner en el poder a Agila II. Tras la victoria de Guadalete, en el 711, los musulmanes no encuentran excesiva resistencia por parte de la población hispanovisigoda, ya que para ellos sólo significó un cambio de señor feudal, y algo más benigno. Muza se instala en Toledo en el 712, Tarif en Amaya y Guadalajara, y avanzan hasta las estribaciones de la Cordillera Cantábrica y los Pirineos. En el 714 tienen casi toda la península bajo su control. En el 722 (según la tradición en el 718) Pelayo detiene la incursión en CovadongaEn Asturias, al mismo tiempo que comienzan los problemas internos en el al-ÁndalusAlándalus en español tradicional, con lo que se consolida un reino cristiano en la península. Hacia el 732 los musulmanes comienzan a perder territorios al norte del Duero. Sin embargo, los musulmanes están plenamente asentados en la península y las conquistas consolidas. En el año 756 AbderramánAbd al-Rahmán según la norma culta I llega a al-Ándalus e independiza el territorio de los califas abasíes, creando un Estado unitario.

     En el año 714 Tarif, desde Barcelona, lanza aceifas contra el territorio francés. A veces se enfrentará a tropas regulares. Las conquistas árabes son imparables y están atacando el corazón del reino franco de Carlos Martel. En el 721 el valí al-SamAlsam en español tradicional toma Narbona y asedia Tolosa, pero es derrotado. En el 732 Abd al-Rahmán al-GafiqiAbderramán Algafiqui en español tradicional ataca Poitiers, pero cae derrotado ante Carlos Martel. Este revés significa la detención definitiva de la expansión. Los éxitos militares contra los cristianos disminuyen, y los problemas internos aumentan.

     En el año 827 los musulmanes ocuparán Sicilia. El dominio del mar es absoluto, ya que se lo han arrebatado, definitivamente, a Bizancio. Aunque en el 1060 es reconquistada por los normandos, lo que marca la desaparición de las incursiones musulmanas en Italia.

Las conquistas orientales

     El islam también se expande hacia el Oriente por el Asia central y la India. En el año 670 se ocupa Afganistán, que es dependiente, culturalmente, del Asia central. Allí domina el budismo y el zoroastrismo, y está bajo la influencia del Imperio chino. La cultura y la población asiática es totalmente diferente a la musulmana, y ofrecieron una resistencia feroz a la invasión, pero pudieron dominar el territorio. La conversión al islam implicaba la exención de los tributos exigidos a los infieles, pero la islamización no es completa.

     En el 750 se produce la revolución abasí contra los Omeyas. El califato se traslada a Bagdad en el 762 y la unidad del islam se viene abajo. Sin embargo, la religión se universaliza. Es entonces cuando se emprende la conquista de la India, muy difícil. La India no se arabiza, aunque sí se islamiza en buena medida. La conquista de la India procede de los países limítrofes, sin tanta fuerza como Bagdad.

El fin del imperio

     Tras la revolución abasí, en el 750, se crean tres califatos y múltiples reinos de taifas. Los abasíes no controlan todo el territorio. Las luchas por el califato, llevan a la anarquía total entre el 809 y el 813. Al-Mutasim (833-842), que no pudo mantener el califato en Damasco, se trasladó a Samarra en el 835.

     En 1258 la invasión mongola de Gengis-JanEn otras transcripciones Gengis-Khan o Gengis-Kan sacude el Imperio en el oriente y obliga al califa a refugiarse en El Cairo. El imperio musulmán se ha desintegrado. No obstante, habrá califas abasíes hasta 1517, cuando los Otomanos conquisten el poder.

     Allí donde se instaló el islam la religión perdura, o al menos estuvo asentada durante muchos años. El espíritu del Imperio musulmán pasará a los turcos otomanos que dominarán el Próximo Oriente hasta la Edad Contemporánea.
 

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