El Mesolítico
es un periodo indefinido en el que conviven modos de vida de Paleolítico
y del Neolítico. Se desarrolla en torno a los años 7000.
Se caracteriza por que las culturas son periféricas:
en la costa cantábrica con el complejo aziliense,
derivado del magdaleniense y la cultura de las conchas de
marisco; el período asturiense con la
decadencia de la industria ósea y del arte rupestre; y la costa
mediterránea donde conviven dos tipos de industrias; una
microlaminar y otra geométrica, de técnicas gravetenses.
En esta época
desaparecen
los grandes mamíferos, y las culturas tienden a cazar piezas
menores y a pescar. Pero, también, comienzan a cuidar las manadas
y a sembrar plantas. En este periodo empiezan los
contactos
con grupos extranjeros. De esta etapa destaca el yacimiento
de Muge, en el Tajo portugués. La vivienda se hace en cabañas
y hay restos de ritos funerarios.